Creer es Crear

CREER ES CREAR Mª Carmen Martínez Tomás

Actualmente existe consenso unánime entre la ciencia, la consciencia y la espiritualidad, que ha sido científicamente probado por la Física Cuántica, de que nuestra mente es sin duda alguna, la creadora de la realidad que percibimos.

A pesar de ello, la mayoría de nosotros, ignorantes de esta evidencia, cuando nos enfrentamos a algún problema, nos afanamos intentando cambiar las situaciones de nuestra vida que nos disgustan, actuando en la realidad que percibimos en el exterior. Hasta que, hartos de luchar sin resultados satisfactorios, agotados, abandonamos la lucha o enfermamos.

Entonces, es cuando si nos tomamos el tiempo para parar y reflexionar, podemos invertir el proceso y buscar la solución allá donde se encuentra, que no es afuera sino que es adentro.

Somos creadores. La diferencia fundamental es si lo somos conscientes o por el contrario inconscientes. En todo caso lo somos. Lo más radicalmente sanador que podemos hacer ante una situación que nos disgusta, nos enferma o nos reta, es revisar las creencias que tenemos al respecto. Si queremos sanarlo, este es un paso imprescindible para comprender donde está el pensamiento creador que sustenta la realidad que queremos modificar.

En creencias tales como: tengo miedo, no soy capaz, la culpa es de… no puedo… los hombres son… las mujeres son… o en cualquier juicio que desmerece o desvalora al otro o a lo que esta sucediendo, se encuentra la causa de la experiencia de la realidad que percibimos. Si entonces nos tomamos el tiempo de revisarlas y perdonarlas haciendo Ho’oponopono con cada una de ellas, otro mundo, una nueva realidad, se desplegara ante nuestra consciencia, trayendo consigo una percepción más allá del ego. En conexión con la sabiduría de nuestro espíritu, sentiremos un cambio que nos aportará paz y armonía interior.

El cerebro humano contiene dos hemisferios, el izquierdo lógico y racional, el derecho intuitivo y global. En nuestra sociedad existe un predominio de la razón sobre la intuición. Así que si nos regimos sólo por la razón, es imposible iniciar el cambio de percepción que os propongo. Es necesario un acto de volitivo de auto responsabilidad consciente, para iniciarse en el mundo de la percepción intuitiva, en conexión con la propia divinidad, la mente universal, que reside en el hemisferio derecho.