Como Energizar Espacios

Energizar los Espacios

Este nuevo año que se inicia deseo compartir con los lectores un tema que me parece interesante para la salud emocional y el bienestar de las personas: energizar conscientemente los espacios que habitamos, ya sea en el hogar, la oficina o el lugar de trabajo.

No cabe duda que todos cuidamos con esmero nuestra casa, desde el punto de vista estético decorativo y de la limpieza en general. Pero no es menos cierto que hay un aspecto etérico que olvidamos con demasiada frecuencia. Mantener la calidad de la energía del ambiente y del aire que respiramos, el prana, lo que los hawaianos llaman mana.

Como la energía no se ve, tendemos a ignorar su trascendencia.

Los espacios, las habitaciones, las paredes y los muebles se impregnan cada día con las frecuencias de vibración que reciben de los pensamientos, palabras y  emociones de las personas que las habitan. De tal modo que estos objetos materiales van acumulando la energía  que corresponde a la calidad de la frecuencia que reciben constantemente.

Un hogar o lugar de trabajo en el que se viven tensiones, peleas o enfados, tiende a cargarse de este tipo de energía densa que se va acumulando en el espacio, contribuyendo a que estas desavenencias se repitan a perpetuidad. Sin duda los niños y las personas sensibles la perciben inmediatamente al entrar.

Es por este motivo que al entrar en un espacio cerrado, enseguida podemos percibir si nos sentimos a gusto o por el contrario nos resulta pesado.

El aire de una habitación se puede limpiar, regenerar y cargar de energía de alta frecuencia para que al habitar el espacio nos resulte agradable armónico y saludable. Hay muchas formas de hacerlo que compartiré en el próximo número…

Lo primero que hay que hacer es ventilar. Abrir las ventanas al despuntar el día cuando el aire está más limpio, dejar que entre y se renueve en toda la estancia.

Después, conscientemente poniendo la clara intención de limpiar el espacio, encenderemos una barita de incienso de sándalo, la llama de una vela o madera de palo santo. Mientras pasamos el humo por toda la habitación vamos a usar el poder de las palabras para decretar en unidad con nuestra divina presencia que solo el amor y la luz habita en este lugar.

En voz alta afirmamos que si hay alguna energía discordante o falta de amor que sea perdonada desde la raíz y para siempre diciendo: lo siento perdóname te amo gracias… Repetimos la limpieza y el mantra sanador del Ho’oponopono en todas las habitaciones de la casa

También podemos hacerlo usando la palabra “Hawaii “. En la que “Ha” significa “el aliento de la Divinidad” y “wai” significa “el agua de la Divinidad o el agua de la vida”. La palabra “Hawaii”, en sí misma, es una herramienta de limpieza cuando se pronuncia en voz alta.

Con el mismo fin podemos usar cristales tales como esferas de cuarzo o drusas de amatista que pueden ser debidamente programados para este propósito.

Una muy buena costumbre al respecto es dejar mantras sonando en el hogar durante el tiempo que estamos fuera para que vayan cargando el espacio con su elevada frecuencia de vibración.

Y por último, contar con la inestimable ayuda de la presencia de flores y plantas vivas que purifican el aire y aumentan las buenas vibraciones.  Ellas contribuyen con su belleza a hacer de nuestro hábitat, un precioso lugar sagrado en la tierra donde vivir y descansar en paz y armonía.

Aloh@ hermanos del mundo mundial

Publicado en la revista Conciencia, enero 2017