El poder sanador del perdón

perdon

Perdón es una palabra que induce a una acción, una acción que se puede emprender desde el ego o desde el corazón. 
Desde el ego perdonar implica, prepotencia y superioridad, parte de la idea de que los demás están equivocados y que la razón esta de mi parte. Este perdón es vacio, no tiene ningún poder. En todo caso tiene todo el poder de generar separación y sufrimiento por ambas partes.
El poder sanador del perdón se pone de manifiesto, cuando nace del sincero deseo de poner luz a la situación, de entender las razones del otro y del deseo de restituir la armonía desde el amor, sea cual sea el conflicto.
Soy consciente de este extraordinario poder desde que recién graduada, en posesión del título de medicina, empecé a tratar a personas enfermas en el ejercicio clínico de mi profesión.
Entregada al propósito de curar, me tomaba todo el tiempo necesario para profundizar en la historia clínica de mis pacientes con la sincera intención de averiguar las causas reales de su enfermar.
Entonces practicaba intuitivamente lo que ahora se ha venido en llamar la biodescodificación. Buscaba identificar los antecedentes de sucesos en el pasado del enfermo que hubieran generado estrés y sufrimiento psico-emocional.

Las causas del enfermar podían ser de muy diversa índole, pero casi siempre, correspondían a conflictos con relaciones significativas para el paciente que se encontraban en crisis.
Pude observar que las personas a las que más amamos son las que ostentan el mayor poder para dañarnos y hacernos sufrir.

En estas circunstancias empecé a ofrecer el perdón como terapia, acompañando a mis pacientes en sus procesos de perdonar y perdonarse de los sucesos inconclusos de su pasado. 

Desde el perdón cristiano al curso de milagros, entonces todavía no conocía el perdón hawaiano, ofrecía diversas formas de practicarlo que al final conducían al mismo resultado.
Transformar progresivamente la rabia, el resentimiento y el deseo de venganza… y sustituirlos por sentimientos más elevados de aceptación, tolerancia y perdón. 

Y este proceso, resultaba profundamente sanador.
Una afirmación que no es solo mía, sino que hoy en día se encuentra abalada por numerosos estudios científicos. Los cuales han confirmado que el perdón mejora numerosas patologías en las que cabe destacar, las enfermedades cardiovasculares, la hipertensión, la depresión y los trastornos digestivos entre otras muchas.
Posteriormente me especialicé en hipnosis clínica, terapia de expansión de consciencia y regresión a vidas pasadas.Terapias que aplique a mi propia vida con resultados espectaculares.

Mediante la técnica de regresión la persona tiene la posibilidad de acceder a un nivel de consciencia superior. Al desplazar la consciencia del hemisferio izquierdo racional, al hemisferio derecho del cerebro espacial y global se accede a la mente universal.
En este estado expandido de consciencia la capacidad de visión y comprensión se ve ampliada más allá de los límites impuestos por el cerebro lógico y racional gobernado por el ego.Y es entonces cuando de verdad tenemos la oportunidad de ser un observador más imparcial de nuestras propias acciones y actitudes.
Durante la sesión pueden emerger experiencias dolorosas o traumáticas del pasado, que ponen luz sobre lo que está aconteciendo en el presente. De tal manera que estamos en condiciones de empezar a comprender y a perdonarnos por nuestros propios errores que han generado el propio sufrimiento y el de los demás.

Como valor añadido, en este estado expandido de consciencia podemos comprender que el daño que hemos recibido puede ser debido a consecuencia de la ley de causa y efecto. Y llegar a aceptar que quizás nosotros… hayamos podido causar el mismo daño a esta persona en otro tiempo y lugar… quién sabe. En algunos casos hasta podemos acceder a la información de cuando, y cómo sucedió.
Los años en que estuve tratando a mis pacientes con la terapia de regresión y expansión de consciencia fueron intensos en experiencias metafísicas y de una profunda comprensión de los aspectos más espirituales del misterio que representa ser humano. Además de proporcionarme abundante y valiosa información sobre las leyes universales que rigen este mundo

En todo caso si tomamos la decisión de perdonar el daño que hemos recibido, renunciando al deseo de venganza, las puertas de la sanación empiezan a abrirse manifestando una sinfin de posibilidades de sanar que de la otra manera permanecen cerradas a la consciencia.
Al final de esta hermosa experiencia me esperaba un regalo, el Ho’oponopono, una ancestral forma de auto perdón con gracia, facilidad y belleza del que me enamore. Pero esto lo dejo para otra ocasión.
Aloha hermanos del mundo mundial
Dra. Mª Carmen Martínez Tomás